Intervals.icu: cómo crear tu cuenta y dejarlo listo para entrenar con datos

Ciclista entrenando — configurar Intervals.icu para entrenar con datos de potencia y frecuencia cardíaca

A la mayoría de la gente que entrena le pasa lo mismo: el reloj o el ciclocomputador le da un montón de números después de cada sesión, y no tiene ni idea de qué hacer con ellos más allá de mirar la distancia y el ritmo medio. Ahí es donde entra Intervals.icu. No es otra app más para llevar el registro de tus salidas, es la herramienta que uso yo con mis atletas para convertir todos esos datos en decisiones de entrenamiento reales. Y lo mejor es que, para empezar, es gratis y no hace falta ser un manitas de la tecnología.

Te dejo aquí la guía para arrancar de cero. Nada de configuraciones avanzadas todavía, solo lo que necesitas para tener la cuenta lista y funcionando.

Por qué merece la pena, aunque solo estés empezando

Puede que pienses que esto es cosa de gente que ya compite a buen nivel. No es así. Cuanto antes empieces a centralizar tus datos, antes vas a poder ver de verdad si estás progresando, si estás descansando lo suficiente o si vas directo a una lesión por acumular carga sin darte cuenta. Yo lo uso a diario con mis atletas precisamente por eso: te saca de la sensación y te pone delante los números.

Y no, no hace falta tener potenciómetro ni un reloj carísimo. Con un reloj básico que registre frecuencia cardíaca ya tienes de sobra para sacarle partido desde el primer día.

Crear la cuenta: el paso más sencillo de todos

Entra en intervals.icu/signup. Ahí tienes tres formas de registrarte:

Con email y contraseña. La opción más limpia si luego quieres conectar tu dispositivo por separado, con calma.

Conectando directamente con Strava. Si ya usas Strava, es la vía más rápida: en un par de clics tienes la cuenta creada y empiezan a entrar tus actividades.

Vinculando Garmin Connect en el propio registro. Si usas reloj Garmin, esta opción te ahorra un paso, porque conecta la cuenta a la vez que la creas.

Mi recomendación, sobre todo si no tienes prisa: regístrate con email y luego conecta tu dispositivo aparte, en el apartado de Ajustes. Te da más control y evitas líos si en el futuro cambias de reloj o de plataforma.

Conecta tu reloj, potenciómetro o Strava

Una vez dentro, ve a Settings → Connections. Ahí aparecen todos los dispositivos y plataformas compatibles: Garmin, Wahoo, COROS, Suunto, Polar, Strava, Zwift y varios más. Solo tienes que buscar el tuyo y autorizar el acceso, como cuando conectas cualquier otra app a tu cuenta de Google.

Un consejo que doy siempre a mis atletas: si tienes reloj o ciclocomputador propio (Garmin, Wahoo, COROS...), conéctalo de forma directa en vez de depender solo de Strava. Las actividades llegan más completas, con menos restricciones, y si algún día decides dejar Strava no pierdes tu historial. Strava está genial para la parte social, pero como fuente principal de datos, mejor el dispositivo de forma directa.

Lo mínimo que tienes que configurar antes de nada

Aquí es donde mucha gente se pierde o, directamente, se lo salta. No lo hagas, porque si esta parte está mal, todo lo que veas después —carga, zonas, progreso— va a estar distorsionado.

En Settings, dentro de cada deporte que practiques (carrera, ciclismo, natación...), tienes que rellenar:

Tus datos básicos: peso, altura, fecha de nacimiento y zona horaria. Parece un trámite, pero se usa para varios cálculos internos de la plataforma.

Tu FTP o tu ritmo umbral, según el deporte. Si no sabes exactamente cuál es el tuyo, no pasa nada: pon una estimación razonable y ajústalo más adelante cuando hagas un test o, si entrenas conmigo, cuando lo calculemos juntos.

Tu frecuencia cardíaca máxima y umbral, si entrenas por pulsaciones.

Con esto ya tienes lo justo para que la plataforma empiece a calcular carga de entrenamiento, zonas y tendencias con sentido. El resto —gráficos personalizados, comparativas, curva de potencia— ya lo irás descubriendo con el uso, no hace falta dominarlo el primer día.

Y ahora, ¿qué hago con todo esto?

Aquí está el matiz importante, y por el que muchas veces la gente se frustra con estas herramientas: tener los datos no es lo mismo que saber leerlos. Intervals.icu te va a enseñar tu carga, tu fatiga, tu forma... pero interpretar esos números y convertirlos en decisiones de entrenamiento reales —cuándo apretar, cuándo bajar el pie, cuándo tocar descanso— es otra historia.

Si entrenas conmigo, esto es justo parte de lo que hacemos juntos: tú aportas los datos, yo los leo con criterio y ajusto tu plan en función de lo que de verdad está pasando en tu cuerpo, no solo de lo que dice el calendario. Puedes incluso darme acceso directo a tu cuenta desde la sección Athletes, con un botón de "Add a coach", para que pueda ver tu evolución en tiempo real.

Be Your Best.